domingo, 6 de enero de 2008

El Móvil que Proyecta


5 comentarios:

Andrés Duque dijo...

Esto parece destronar la monarquía del televisor. Los monitores dejarán de ser un artefacto pluriutilizable e interactivo. ¿Me pregunto si en un futuro lejano dejarán de existir las pantallas? Todas las imágenes serán visionadas, procesadas, proyectadas y transmitidas de cerebro en cerebro. Terminators at the end of the world as we know it, Bueno, sin ánimos de caer en la ciencia-ficción, una tonta reflexión antes del café

Albert Alcoz dijo...

"Todas las imágenes serán visionadas, procesadas, proyectadas y transmitidas de cerebro en cerebro"
Me encanta tu reflexión matinal Andrés... ¿quieres decir que esas imágenes ni siquiera serán observadas por los ojos, que pasaran directamente al cerebro? ¿con un chip prodigioso? no lo acabo de ver claro... a no ser que todos cerremos los ojos y tratemos de visualizar imágenes sugeridas por otros medios... como transmitir una visión hipnagógica o algo así...
com dijo J.V.Foix: "és quan dormo que hi veig clar"

Andrés Duque dijo...

Si, bastará con cerrar los párpados para seguir viendo o con la ayuda de ese chip prodigioso sobreponer y manipular la realidad que captan tus ojos, para luego compartirla en transmisión wifi-conciencia (que no hipnagógica o digamos semi-hipnagógica)... o algo parecido. No sé, esto daría para un relato y no soy escritor. Y como esto es pura fantasía, no me escandalizo. "És quan dormo que hi veig clar". Molt bonic.

PD. Si esto lo lee Muchachada Nui seguro lo ponen en boca de Enjuto Bojamuto

Mano en la sombra dijo...

Sería maravilloso tener a Enjuto como participante en La mano que mira. Con su móvil conectado a su pantalla de ordenador siempre encendida seguro que reinventaba el concepto de ciberespacio, o por lo menos nos hacía un primer plano del poster de ET.

La Archivera de Sevilla dijo...

JAJAJA
Aquí tenéis a Enjuto Mojamuto El peor día de su vida

http://www.youtube.com/watch?v=2OBZHB5I89A

el pobre sin el internet como se pone...
aunque algunos pasamos el mono aún peor